Algo para el dolor

Maribel/ julio 25, 2008

He decidido dejar de hablar en tercera persona, como si yo no fuese la protagonista de las historias que cuento, como si las historias que cuento le sucedieran a otra persona, como si esa otra persona, A, no fuese yo misma. Una vez se dispone una a derribar el muro, ¿por qué no derribarlos todos?Ya sabía que echar abajo la muralla me dejaría demasiado sensible ante todo lo que se

Read More

Llévame a la luna y déjame jugar entre las estrellas

Maribel/ julio 19, 2008

Mil músicas y estribillos diferentes llevaban varias semanas sonando en la cabeza de A sin parar. Sus acordes y letras iban acompasando al suyo el ritmo de la caída de las piedras que formaban el muro que rodeaba su corazón.El sol lucía más brillante que nunca, y el reflejo que A veía de sí misma en las paredes de su palacio de cristal, ya no era diferente al de la

Read More

Mi ciudad de cristal amurallado

Maribel/ julio 4, 2008

A está preocupada. El presente se le echa encima aburrido y alarmantemente largo. Atrás han quedado los días en que soñar era una ilusión, más que una preocupación por cómo realizar el sueño. De repente A ha descubierto que puede cumplir uno de sus deseos, y no sabe por dónde empezar. Para colmo de males, el extraño que está invadiendo su ciudad, lleva dos días sin seguir en su empeño.

Read More

Abrir los ojos

Maribel/ mayo 25, 2008

Cuando la Bella Durmiente abrió los ojos, se dio cuenta de que habían pasado cien años desde que había caído dormida. Las telarañas colgaban de las vestiduras de su cama como un tétrico dosel, y el olor a polvo acumulado durante un siglo la hizo estornudar.Bella tenía la sensación, de todos modos, de que lo que olía a podrido allí no eran precisamente los objetos envejecidos, ni el polvo, ni

Read More

Invasión

Maribel/ mayo 22, 2008

A siempre había sabido que cuando las murallas que separan las ciudades caen, por lo general, un par de cosas interrelacionadas suelen ocurrir: que esas ciudades se muestran ahora desnudas ante las otras, y que se quedan vulnerables ante cualquier invasión externa. Es por eso que, ahora que notaba temblar los cimientos de las murallas de su propia ciudad, tenía miedo.Había empezado a notar las sacudidas hacía algo menos de

Read More

Bailemos, entonces

Maribel/ mayo 4, 2008

El mes de Mayo por fin había llegado. A lo notaba en el perfume que flotaba con el aire, y en que, a pesar de las altas horas de la noche que eran, ella andaba por la calle en tirantes, y aún así tenía calor. Pero no un calor bochornoso y pegajoso de los que incomodan, se trataba más bien de un calor de los que salen de dentro y

Read More