Maribel/ enero 1, 2008/ Blog/ 0 comments

Ya encontré la respuesta a la pregunta de dónde van los sueños cuando no se cumplen. No desaparecen para siempre, simplemente la vida los toma prestados para que te vayan pasando otras cosas, y te los devuelve cuando menos lo esperas para que se cumplan por fin. Resulta que soñar y esperar no es una pérdida de tiempo al fin y al cabo… siempre y cuando no se te olvide seguir viviendo mientras tanto, claro.




Os podría contar mil historias. Mil historias de gente que no perdió la esperanza y continuó confiando y teniendo esperanzas a pesar de que el pesimismo quería afianzarse en sus corazones, a pesar de que este había empezado empezado a construir una muralla alrededor de estos, a pesar incluso de la escarcha dura e impenetrable que formaba la base de esta muralla.



Al final todas estas historias acaban felizmente, sea cual sea el final.
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